Quistes y Tumores Faciales
Las lesiones de los maxilares pueden crecer sin síntomas. El diagnóstico temprano permite tratamientos más conservadores.
Se realiza estudio clínico, radiográfico y biopsia para definir la naturaleza de la lesión antes del tratamiento definitivo.
La extirpación se planifica junto con la reconstrucción, preservando dientes, nervios y contorno facial siempre que es posible.
Beneficios
- Diagnóstico histopatológico preciso
- Extirpación completa con márgenes controlados
- Reconstrucción planificada en el mismo tiempo quirúrgico
- Seguimiento oncológico cuando es necesario
¿Quién es candidato?
- Lesiones detectadas en radiografía de rutina
- Aumento de volumen facial o intraoral
- Movilidad dental inexplicable
- Dolor o parestesia persistente
Proceso
- 01
Valoración inicial
Entrevista clínica, exploración funcional y estudio de imagen (tomografía CBCT) para comprender tu caso a profundidad.
- 02
Biopsia
Toma de muestra y estudio histopatológico.
- 03
Cirugía
Enucleación, marsupialización o resección según el diagnóstico.
- 04
Reconstrucción
Injertos óseos o material regenerativo cuando se requiere.
- 05
Seguimiento
Citas de control programadas para vigilar la cicatrización y confirmar los resultados funcionales y estéticos.
Recuperación
- Variable según la extensión de la lesión
- Controles radiográficos periódicos
- Vigilancia a largo plazo para prevenir recidiva
Preguntas frecuentes
¿Un quiste maxilar es grave?
La mayoría son benignos, pero pueden destruir hueso si no se tratan. El estudio histopatológico define la conducta.
¿Se puede perder el diente afectado?
Se intenta conservarlo siempre que la lesión y el soporte óseo lo permitan.
